Cómo elegir un balón de voleibol

El voleibol es un deporte que lleva practicándose desde hace muchos años hasta haberse extendido en todo el mundo actualmente. Hay dos elementos principales necesarios para jugar al vóley, tener un campo de juego con una red y comprar un balón de voleibol, ¿sabes cómo elegirlo?
Antes de elegir un balón de voleibol es importante conocer las características que tiene que tener para ser reglamentario.
Aunque parezca muy obvio, el balón de voleibol reglamentario tiene que ser esférico y construido con una cubierta de cuero natural o sintético y en su interior tiene que tener una cámara de caucho o material similar. Tiene que pesar entre los 260 y los 280 gramos y tener una circunferencia de entre 65 y 67 cm con una presión de 0.30 – 0325 bar.

Además, todo balón de vóley consta de tres partes:
Además del balón reglamentario en el tamaño 5 con las medidas que hemos comentado, también podemos encontrar los balones del tamaño 4, de tamaño más pequeño y correspondientes a pequevoley. Este tamaño, tiene una medida de 62 a 64 cm y un peso de 240 a 260 gramos y es perfecto para niños y jóvenes que quieren iniciarse a jugar al voleibol en colegios o centros deportivos.
Otro aspecto importante, una vez sabemos la medida que necesitamos es fijarnos en el material en el que está fabricado el balón. La mayoría de los balones suelen estar realizados con 18 paneles y cámara de butilo pero pueden ser de PVC, cuero o Flistatec (tecnología creada y registrada por la marca Molten con los más altos estándares en términos de aerodinámica y asegurando una mayor estabilidad en la trayectoria). Además pueden ir cosidos a mano o laminados.

La marca Molten, tiene entre su abanico de posibilidades el balón V5M4000, balón oficial de la Real Federación Española de Voleibol y de la FIVB, además del V5M5000 con el acabado Flistatec que ya comentábamos o el balón V4M1500 destinado a pequevoley. Otro balón a destacar de Molten es el balón medicinal V5M9000 destinado a entrenamiento y refuerzo debido a su peso de 400 gramos.
Una vez elegido el balón que mejor se adapta a lo que buscamos, es muy importante hincharlo a la presión correcta, ya que si no está bien hinchado puede tener consecuencias. Si tiene poca presión, puede quedar deformado y blando además de no rebotar bien; si tiene demasiada presión, quedará muy duro y no se podrá utilizar.